San Luis dejó de ser seguro...
La noticia es que San Luis dejó de ser seguro. Ya lo sabíamos desde hace un par de años; pero en estos días, semanas quizá, los potosinos hemos confirmado el hecho de que, lamentablemente, no hay vuelta atrás. Perdimos la esperanza de recuperar nuestra tranquilidad pues hemos entrado en la dinámica violenta de las ciudades contemporáneas; la dinámica de las ciudades mexicanas, además, está empobrecida con factores extra: la posición del ejecutivo, la fuerza y la estructura de la industria delictiva, la falta de empleo, la crisis económica, el descontento social y el descrédito a todo lo institucional.
Pobre San Luis. Marcelo de los Santos pasará a la historia como el peor gobernador de todos los tiempos en San Luis Potosí; pero Toranzo, hasta la fecha, se muestra como un gobernador débil y expectante; refugiado siempre en el mal papel de su antecesor. Mientras el gobernador Toranzo está escondido entre pretextos y temiendo al "qué dirán", grupos organizados de sicarios avientan cuerpos decapitados en los ranchos; grupos delictivos, disfrazados de policías o quizá, policías mismos, secuestran y extorsionan a ciudadanos comunes; hay ladronzuelos por todos lados (y esos ladronzuelos "pagan piso" por sus fechorías ¿a quién?); maleantes han protagonizado balaceras contra la policía en Prados, Tangamanga, Balcones del Valle, Satélite, ¡en el Centro histórico!, y el día de ayer en Morales… ¿y no se nos alerta de nada? El miedo, ¿el terror? empieza a cobrar sus primeras víctimas: el senador Govea dijo hoy en una desafortunada declaración:
“¿Qué esperamos, que siga un atentado contra un diputado, contra un senador o contra un gobernador?”
(Pulso, 3 de febrero, 2010)
Hace tiempo -todos lo recordarán- se supo de una reunión que organizaron presuntamente los zetas con los vendedores de películas y música pirata; de un día para otro, decenas de vendedores se deshicieron de la mercancía y abandonaron el negocio para no tener que asociarse con los sicarios (una cosa es pertenecer a un giro ilegal, pero popularmente moral, y otra cosa es pertenecer a un giro criminal); pero ¿qué es lo que pasa con los consumidores de drogas? Es decir, qué pasa cuando estudiantes, amas de casa, obreros, jóvenes, artistas, burócratas, intelectuales, políticos, etcétera que son consumidores de sustancias psicoactivas, industrializadas o naturales, tienen que relacionarse, mercadear, conocer, a grupos delictivos ? Es reunir a dos poblaciones completamente diferentes. El resultado será la corrupción de la sociedad misma… la matanza de los jóvenes en Juárez es apenas el inicio de ese proceso. Legalicen las drogas ya.
Comentarios